viernes, 8 de noviembre de 2013

PROBLEMAS DE LA PIEL

Los primeros informes de problemas de la piel entre las personas que trabajaban cerca de una PVD proceden de Noruega, en 1981. En el Reino Unido, Estados Unidos y Japón también se han descrito algunos casos. En Suecia, sin embargo, se han publicado numerosos casos, y los debates sobre los efectos del uso de las PVD sobre la salud se intensificaron cuando el Consejo Nacional de Aseguradoras sueco reconoció en 1985 un caso de enfermedad dérmica en un operador de PVD como una enfermedad profesional. La aceptación de la indemnización en este caso coincidió con un aumento notable del número de casos de enfermedades dérmicas que se sospechaba que estuvieran relacionados con el uso de las PVD. En el departamento de dermatología laboral del Hospital Karolinska de Estocolmo, el número de casos aumentó de siete entre 1979 y 1985 a 100, entre noviembre de 1985 y mayo de 1986.
A pesar del número relativamente grande de personas que acudieron en busca de un tratamiento médico, por lo que ellos creían que eran problemas de piel relacionados con el uso de las PVD, no existen pruebas concluyentes de que las PVD, por sí mismas, causen enfermedades dérmicas de origen profesional. La frecuencia de enfermedades dérmicas en personas expuestas a las PVD parece tratarse de una coincidencia o podría estar relacionada con otros factores del lugar de trabajo. La observa- ción de que el aumento en la incidencia de quejas por problemas de piel entre los operadores de PVD suecos no se haya obser- vado en otros países en los que el debate en los medios de comunicación no ha sido tan intenso, corrobora esta conclusión. Además, los datos científicos obtenidos en estudios de provocación, en los que se ha expuesto intencionalmente a pacientes a campos electromagnéticos relacionados con las PVD para deter- minar si podía inducirse un efecto en la piel, no muestran datos significativos que permitan demostrar un posible mecanismo para el desarrollo de estos problemas que pudiera estar relacionado con los campos derivados de las PVD.
Con todo, es posible que el estrés relacionado con el trabajo sea un factor importante para explicar las molestias dérmicas asociadas con el uso de las PVD. Por ejemplo, en estudios de seguimiento de subgrupo de empleados de oficina expuestos a las PVC que estaban siendo estudiados por problemas de piel, se comprobó que el número de empleados del grupo con síntomas dérmicos que experimentaban estrés laboral era significativa- mente mayor que en el grupo sin síntomas de piel. Se observó una correlación entre los niveles de las hormonas sensibles al estrés, (testosterona, prolactina y tiroxina) y los síntomas de piel durante los días que trabajaban, pero no en sus días libres. Así, una posible explicación de las molestias faciales asociadas con el uso de PVD podría ser por los efectos de la tiroxina, que produce una dilatación de los vasos sanguíneos (Berg y cols. 1992).


El grupo nuclear

El grupo nuclear comprende las tecnologías de la fisión nuclear, que se caracterizan por una densidad de energía sumamente alta en el combustible transformado y, por tanto, por la necesidad de una cantidad pequeña de combustible y la genera- ción de pocos residuos que transformar. Ahora bien, su concentración en la corteza terrestre es baja, por lo que su extracción y obtención requieren un considerable esfuerzo. Los riesgos para la salud en el trabajo son relativamente altos consisten sobre todo en accidentes en la minería y en el proceso de transformación. Los riesgos para la salud pública son reducidos y radican sobre todo en las operaciones rutina- rias de los reactores. Se ha de prestar especial atención a los temores de la población por los riesgos de exposición a la radiación —temores que son relativamente grandes por unidad de riesgo para la salud.
En las Tablas 53.7, 53.8 y 53.9 se indican los principales efectos sobre la salud de las tecnologías de generación de energía eléctrica.
Los estudios sobre las consecuencias para la salud de la combustión de leña en Estados Unidos, al igual que los análisis de otras fuentes de energía, se han basado en los efectos del calentar un millón de viviendas/año. Esa unidad era 6  107 GJ de calor u 8,8  107 GJ de insumo de madera con una eficiencia del 69 %. Los efectos sobre la salud se estimaron en las fases de obtención, transporte y combustión. Las alternativas del petróleo y el carbón se dedujeron de trabajos anteriores (véase la Figura 53.10). Las incertidumbres de la obtención son  un factor de –2, las de los incendios domésticos  un factor de –3, y las de la contaminación del aire  un factor superior a 10. Si los peligros de la energía eléctrica nuclear se calcularan a la misma escala, el riesgo total sería de aproximadamente la mitad que el de la minería del carbón.
Un método que ayuda a comprender el riesgo es referirlo a una única persona que durante más de 40 años utiliza la leña como combustible para su vivienda (Figura 53.11). De ello se deriva un riesgo total de muerte de –1,6  10–3 (es decir, –0,2 %). Esta cifra puede compararse con el riesgo de muerte por accidente de carretera en Estados Unidos durante ese mismo período de tiempo, que es –9,3  10–3 (es decir, un –1 %), cinco veces mayor. La combustión de leña presenta riesgos del mismo orden que otras tecnologías de calefacción más convencionales. En ambos casos estamos por debajo del riesgo total de otras actividades habituales, y muchos aspectos del riesgo se prestan claramente a la adopción de medidas preventivas.
Pueden establecerse las siguientes comparaciones con respecto a los riesgos para la salud:




jueves, 7 de noviembre de 2013

El grupo de recursos renovables

El grupo de recursos renovables se caracteriza por la utilización de recursos renovables y difusos que poseen escasa densidad energética —el sol, el viento, el agua— y de los que se dispone en enormes cantidades sin coste alguno, pero cuya captación exige grandes superficies y la construcción de costosas instalaciones capaces de “concentrarlos” en formas utilizables. Los riesgos para la salud en el trabajo son elevados y se derivan sobre todo de la construcción de las instala- ciones. Los riesgos para la salud pública son escasos y se limitan principalmente a accidentes de escasa probabilidad, como roturas de presas, fallos en equipos e incendios.

Factores relacionados con la organización

Existen varios factores de la organización del trabajo claramente asociados con los problemas musculosqueléticos. Se describen con más detalle en otras secciones de este capítulo. Entre ellos están: la elevada presión de trabajo, la baja autonomía (es decir, poco nivel de control sobre el trabajo), la poca cohesión entre compañeros (es decir, poco apoyo de otros compañeros de trabajo), lo que signi- fica que los trabajadores no reciben ayuda de los demás en los momentos de mayor presión y poca diversidad del trabajo.
El único factor estudiado, y con el que se obtuvieron resultados muy variados, fue el número de horas de trabajo con un teclado (Tabla 52.8). En general, se observa que las causas de los problemas musculosqueléticos a nivel individual son multifactoriales. Los factores relacionados con el trabajo, en especial la organización del trabajo, pero también los factores biomecánicos, tienen un papel claro. Los factores específicos más importantes pueden variar de un lugar de trabajo a otro y entre una persona y otra, dependiendo de las circunstancias individuales. Por ejemplo, el uso generalizado de apoyos para las muñecas en un lugar de trabajo en el que los problemas principales son un nivel de presión muy elevado y poca variedad de tareas no es probable que sea una estrategia eficaz. Por otra parte, un trabajador con una carga de trabajo satisfactoria y una diversidad de tareas podría, a pesar de todo, presentar problemas si la PVD está colocada en un ángulo inadecuado.
La experiencia australiana, en donde la prevalencia de los problemas musculosqueléticos disminuyó a finales del decenio de 1980, puede resultar útil para indicar cómo pueden abordarse las causas de estos problemas. Aunque este proceso no se ha documen- tado ni se ha investigado detalladamente, es probable que hayan existido varios factores asociados con esta disminución de la preva- lencia. Uno de ellos ha sido la introducción generalizada de mobi- liario y equipos de diseño “ergonómico” en los lugares de trabajo. También se han mejorado las prácticas de trabajo a través de una multiplicidad de tareas y una reestructuración para reducir la presión y aumentar la autonomía y la variedad. Tales cambios estuvieron acompañados a menudo con la aplicación de una mayor igualdad de oportunidades de empleo y con estrategias de democracia industrial. Asimismo, se llevaron a cabo estra- tegias generalizadas de prevención y de intervención precoz. De una forma menos positiva, algunos lugares de trabajo parecen haber aumentado su dependencia en los trabajadores temporales para realizar los trabajos repetitivos de teclado. Ello significa que los problemas no estarían relacionados con la empresa, sino que serían responsabilidad exclusiva del trabajador. Además, la importante controversia originada alrededor de estos problemas ha ocasionado que se estigma- ticen, de forma que muchos trabajadores son ahora más renuentes a quejarse o a reclamar indemnizaciones cuando desarrollan algún síntoma. El problema se agudizó cuando algunos trabajadores comenzaron a perder los juicios enta- blados contra las empresas, rodeados de una gran publicidad. La reducción de los fondos para la investigación, la suspensión de publicaciones sobre la incidencia y prevalencia estadísticas y de publicaciones científicas sobre estos tras- tornos, así como la pérdida de interés de los medios de comu- nicación por estos problemas han hecho que parezca que el problema ha desaparecido.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Factores biomecánicos

Se ha hallado que trabajar con determinadas articulaciones en ángulos extremos está asociado con problemas musculosquelé- ticos. Los efectos debidos a otros factores biomecánicos están menos definidos y algunos estudios han hallado que son importantes, mientras otros no. Estos factores son: la evaluación de la adecuación del mobiliario y del equipo por los investigadores, la evaluación de la adecuación del mobiliario y/o del equipo por los trabajadores; los factores visuales en el lugar de trabajo, como reflejos; los factores visuales personales, como el uso de gafas; y la antigüedad en el puesto o como trabajador de oficina (Tabla 52.8).