jueves, 24 de octubre de 2013

Contaminación urbana

A causa de la contaminación urbana, multiforme, agresiva y en continuo crecimiento, la necesidad de mantener la calidad de los recursos hídricos se ha convertido en un problema grave, sobre todo en las zonas más urbanizadas del mundo en desarrollo. El mantenimiento de la calidad del agua se ve obstaculizado por dos factores: el hecho de que no se imponga un control de la conta- minación en las fuentes principales, sobre todo las industrias, y la insuficiencia de los sistemas de saneamiento y de recogida y eliminación de basuras (OMS 1992b). En un recuadro se ofrecen algunos ejemplos de contaminación del agua en varias ciudades de países en desarrollo.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Microcontaminantes orgánicos

Los microcontaminantes orgánicos pueden clasificarse en grupos de productos químicos en función de su utilización y, por tanto, de la forma en que se dispersan en el medio ambiente:

• Los plaguicidas son sustancias, por lo general sintéticas, que se introducen deliberadamente en el medio ambiente para proteger los cultivos o luchar contra vectores de enfermedades. Constituyen varias familias claramente diferenciadas, como los insecticidas organoclorados, los insecticidas organofosfatos, los herbicidas del tipo hormonal vegetal, las triacinas, los sustitu- tivos de urea y otros.

• Entre los materiales de uso doméstico e industrial común se encuentran las sustancias orgánicas volátiles que se utilizan como disol- ventes de extracción, los disolventes para desengrasar metales y limpiar ropa en seco, y los propulsores que se utilizan en aero- soles. Este grupo comprende también los derivados haloge- nados del metano, el etano y el etileno. Como su empleo está muy extendido, las tasas de dispersión en el medio ambiente en relación con las cantidades producidas son por lo general elevadas. Este grupo comprende también los hidrocarburos aromáticos policíclicos, cuya presencia en el medio ambiente se debe a la extracción, transporte y refino de productos del petróleo y a la dispersión de productos de combustión deri- vados de su uso (gasolina y fuel para calefacción).
• Entre los materiales de uso esencialmente industrial figuran sustancias que son agentes directos e intermedios de síntesis químicas, como el tetracloruro de carbono para sintetizar freones, el cloruro de vinilo para polimerizar PVC y derivados clorados del benceno, el naftaleno, el fenol y la anilina para fabricar tintes. También se incluyen en este grupo productos acabados que se utilizan en sistemas cerrados, como fluidos para el inter- cambio de calor y dieléctricos.
Los microcontaminantes orgánicos proceden de fuentes puntuales y difusas, tanto urbanas como rurales. La mayoría tienen su origen en importantes actividades industriales, como el refino de petróleo, la minería del carbón, la síntesis orgánica y la fabricación de productos sintéticos, las industrias siderúrgicas, la industria textil y la industria de la madera y la pasta de papel. Los efluentes de fábricas de plaguicidas pueden contener impor- tantes cantidades de esos productos manufacturados. Una proporción significativa de los contaminantes orgánicos se vierte al medio acuático a través de las escorrentías de superficies urbanas; y en las zonas agrícolas los plaguicidas con que se tratan los cultivos pueden llegar a las aguas superficiales a través de las escorrentías de agua de lluvia y del drenaje artificial o natural. También vertidos accidentales han ocasionado graves daños ecológicos y cierres temporales del suministro de agua.

Resumen de los estudios sobre las consecuencias en la reproducción (I)

En un estudio de casos-control sobre la relación entre los factores ambientales y profesionales y las malformaciones congénitas (Kurppa y cols. 1986) se identificaron 1.475 casos en el Registro Finlandés de Malformaciones Congénitas durante el período entre 1976 y 1982 (véase la Tabla 52.6). En uno de los casos de malformaciones, el control se hizo en una mujer del mismo distrito, cuyo parto tuvo lugar inmediatamente antes. La exposición a las pantallas de visualización de datos (PVD) durante el primer trimestre del embarazo fue evaluada direc- tamente mediante entrevistas personales realizadas tanto en la clínica durante una visita postparto, como en el domicilio. La clasificación del uso de las PVD como probable o evidente la hicieron higienistas industriales (que no conocían el resultado del embarazo) a partir de la denominación del trabajo y las respuestas a las preguntas abiertas en las que se pedía a las mujeres que describieran una jornada laboral normal. No hubo evidencias de un mayor riesgo ni entre las mujeres que dijeron estar expuestas a las PVD (OR 0,9; IC 95 % 0,6 – 1,2) ni entre las mujeres cuya denominación del trabajo indicaba una posible exposi- ción a las PVD (235 casos/255 controles).
Se identificó una cohorte de mujeres suecas pertenecientes a tres grupos profesionales estableciendo un vínculo entre el censo profesional y el Registro Médico de Nacimientos durante 1980–1981 (Ericson y Källén 1986). Se realizó un estudio de casos en esta cohorte; los casos fueron: 412 mujeres hospitalizadas por abortos espontáneos y 110 mujeres más con otras consecuencias (muerte perinatal, malforma- ciones congénitas o peso al nacer inferior a 1.500 g). Los controles se hicieron en 1.032 mujeres de edad similar, con hijos sin ninguna de estas características, elegidas del mismo registro. De acuerdo con los índices de probabilidades no ajustados, se observó una relación exposición–respuesta entre la exposición a las PVD estimada en horas por semana (divididas en categorías de cinco horas), y las consecuencias en el embarazo (excluidos los abortos espontáneos). Después de considerar factores como el consumo de tabaco y el estrés, no fue significativo el efecto del uso de las PVD sobre todas las consecuencias adversas para el embarazo.
Se realizó un estudio de cohortes con 4.117 embarazos en empleadas de la seguridad social de Suecia (Westerholm y Ericson 1986), seleccionando para ello uno de los tres grupos profesionales identificados por Ericson en un estudio anterior. Se compararon las tasas de abortos espontáneos con hospitalización, bajo peso al nacer, mortalidad perinatal y malformaciones congénitas en esta cohorte con las tasas en la población general. La cohorte fue dividida en cinco grupos de exposición, definidos por el sindicato y los representantes patronales. No se halló una mayor tasa en ninguna de las consecuen- cias estudiadas. El riesgo global relativo de abortos espontáneos, estan- darizado por la edad de la madre, fue de 1,1 (IC 95 % 0,8 – 1,4).
Se realizó un estudio de cohortes de 1.820 nacimientos en mujeres que trabajaron en alguna ocasión en el centro de servicio postal noruego entre 1967–1984 (Bjerkedal y Egenaes 1986).Se calcularon las tasas de niños nacidos muertos, muertos durante la primera semana después del parto, muerte perinatal, peso bajo o muy bajo al nacer, nacimientos pretérmino, partos múltiples y malformaciones congénitas en los embarazos ocurridos durante el período de trabajo en el centro
(990 embarazos) y los ocurridos antes o después del trabajo en el centro (830 embarazos). Las tasas de consecuencias adversas en el embarazo se estimaron para tres períodos de seis años, 1967–1972,
1973–1978 y 1979–1984. La introducción de las PVD comenzó en
1972, y en 1980 su uso estaba generalizado. El estudio concluyó que no había indicios de que la introducción de las PVD en el centro hubiese producido un aumento en la tasa de consecuencias adversas en el embarazo.
Se identificó una cohorte de 9.564 embarazos a través de los registros de pruebas de embarazo en orina de tres clínicas de California en 1981–1982 (Goldhaber, Polen y Hiatt. 1988). Un requisito para parti- cipar en este estudio era tener un seguro médico del norte de California.

martes, 22 de octubre de 2013

Nutrientes

La eutrofización se define como el enriquecimiento de las aguas con nutrientes de origen vegetal, sobre todo fósforo y nitrógeno, que generan un mayor crecimiento de las plantas (tanto algas como macrófitos) y se traducen en floraciones de algas visibles, marañas flotantes de algas o macrófitos, algas bentónicas y aglomeraciones sumergidas de macrófitos. Al descomponerse, ese material vegetal conduce al agotamiento de las reservas de oxígeno de las masas de agua, lo que a su vez provoca una serie de problemas secunda- rios como la mortalidad de los peces y la liberación de gases corrosivos y otras sustancias indeseables, como gas carbónico, metano, sulfuro de hidrógeno, sustancias organolépticas (que dan sabor y olor), toxinas y similares.
Los compuestos de fósforo y nitrógeno proceden básicamente de las aguas residuales domésticas no tratadas, pero hay también otras fuentes, como el drenaje de tierra agrícola con fertilizantes artificiales, las escorrentías superficiales de la ganadería inten- siva y algunas aguas residuales industriales, que también pueden incrementar sustancialmente el nivel trófico de lagos y embalses, sobre todo en los países tropicales en desarrollo.
Los principales problemas relacionados con la eutrofización de lagos, embalses y depósitos de agua son los siguientes: agota- miento del oxígeno en la capa superior; menor calidad del agua, lo que dificulta el tratamiento, sobre todo para eliminar las sustancias que dan sabor y olor; disminución del valor de esas masas de agua con fines recreativos, con un mayor riesgo para la salud de los bañistas y un aspecto desagradable; inconvenientes para la pesca, debido a la mortalidad de peces y a la aparición de poblaciones de peces de baja calidad y escaso atractivo; enve- jecimiento y reducción de la capacidad de lagos y embalses por sedimentación; e incremento de los problemas de corrosión en conducciones y otras estructuras.

Discusión EFECTOS EN LA REPRODUCCION: • EVIDENCIAS EN HUMANOS

Al evaluar los “clusters” descritos entre consecuencias adversas en el embarazo y uso de PVD, se llegó a la conclusión de que había grandes probabilidades de que estos “clusters” se debieran al azar
(Bergqvist 1986). Además, los resultados de los escasos estudios epidemiológicos que han evaluado la relación entre el uso de PVD y las consecuencias adversas en el embarazo no demues- tran, en general un aumento del riesgo estadísticamente significativo.
En esta revisión, sólo dos de los diez estudios sobre abortos espontáneos determinaron un aumento estadísticamente significativo del riesgo con la exposición a las PVD (Goldhaber, Polen

lunes, 21 de octubre de 2013

Metales pesados

Los metales pesados como el plomo, el cadmio y el mercurio son microcontaminantes de especial interés, pues tienen importancia para la salud y el medio ambiente a causa de sus características de persistencia, elevada toxicidad y bioacumulación.
Los metales pesados que contribuyen a la contaminación del agua proceden básicamente de cinco fuentes: desgaste geológico, que es responsable del nivel de fondo; transformación industrial de menas y metales; utilización de metales y compuestos de metales, como las sales de cromo en las curtidurías, los compuestos de cobre en la agricultura y el tetraetilo de plomo como agente antidetonante en la gasolina; la lixiviación de metales pesados a partir de desechos domésticos y vertidos de residuos sólidos, y la presencia de metales pesados en los excre- mentos humanos y animales, sobre todo zinc. Los metales que se liberan en el aire procedentes de las emisiones de los automó- viles, la combustión de combustibles y los procesos industriales pueden depositarse en el suelo y llegar a incorporarse a las aguas superficiales.

EFECTOS EN LA REPRODUCCION: • EVIDENCIAS EN HUMANOS

La seguridad de las pantallas de visualización de datos (PVD), en términos de consecuencias para la reproducción, se ha cuestio- nado desde la introducción generalizada de las PVD en el ambiente de trabajo durante el decenio de 1970. La preocupa- ción por los efectos adversos en el embarazo surgió inicialmente como resultado de numerosos informes de aparentes “clusters” de abortos espontáneos o malformaciones congénitas entre las operadoras de PVD embarazadas (Blackwell y Chang 1988). A pesar de que se determinó que estos “clusters” no eran más de los esperados debidos al azar, ante el uso extendido de las PVD en los lugares de trabajo modernos (Bergqvist 1986), se iniciaron estudios para explorar esta posibilidad más detalladamente.
De los estudios publicados, que se revisan aquí, se podría concluir que, en general, el trabajo con las PVD no parece estar asociado con un mayor riesgo de consecuencias adversas en el embarazo. No obstante, esta conclusión generalizada es apli- cable a las PVD tal como habitualmente se encuentran y se utilizan en las oficinas por trabajadores del sexo femenino. Con todo, si por alguna razón técnica existiese una pequeña propor- ción de PVD que indujesen realmente un campo magnético intenso, esta conclusión general de seguridad no podría aplicarse
a esa situación especial, ya que no es probable que los estudios publicados hayan tenido la capacidad estadística para detectar este tipo de efectos. Si se desea obtener conclusiones generaliza- bles sobre la seguridad, es indispensable que los estudios futuros, sobre el riesgo de efectos adversos sobre el embarazo asociado al uso de PVD, empleen mediciones de la exposición más refinadas.
Los efectos sobre la reproducción estudiados con más frecuencia han sido:
• Abortos espontáneos (10 estudios): definidos generalmente como la interrupción no intencionada del embarazo con hospi- talización antes de la semana 20 de gestación.
• Malformaciones congénitas (8 estudios): se evaluaron muchos tipos distintos, pero en general, fueron diagnosticadas en el momento del nacimiento.
• Otras consecuencias (8 estudios): tales como, bajo peso al nacer
(inferior a 2.500 g), muy bajo peso al nacer (inferior a 1.500 g)
y fecundabilidad (tiempo desde la interrupción del método anticonceptivo hasta el embarazo). Véase la Tabla 52.6.